En la ciudad de Copiapó, la Panadería y Fábrica de Empanadas MYA es sinónimo de constancia, sabor y tradición. Su dueño, Don Moisés Delgado Ramírez, lleva más de dos décadas elaborando pan con nuestra Harina El Morro, un ingrediente que —como él mismo cuenta— se ha vuelto parte fundamental de su historia.
“Todos los días elaboramos pan con Harina Morro, porque es parte de nuestra historia desde hace más de 20 años.
Una harina que marca la diferencia
Para Don Moisés, trabajar con Harina El Morro ha sido clave tanto en lo profesional como en lo personal. Durante sus 22 años como cliente, destaca la calidad y el rendimiento del producto, que le ha permitido crecer y consolidar su panadería.
“El pan que se logra elaborar con su harina es muy diferente al de otras. Primero que todo, el rendimiento es muy bueno y eso me ha ayudado mucho al crecimiento de mi negocio. Además, el pan es bonito a la vista, con una miga blanda, y lo más notorio es que incluso después de 3 o 4 días sigue estando blando.”
Esa durabilidad y textura han generado confianza entre sus clientes, quienes valoran la calidad constante de sus productos. “Para mí, esta harina no tiene competencia”, afirma con orgullo
Sabor, crocancia y volumen
Don Moisés nos cuenta que el pan elaborado con Harina El Morro tiene un desarrollo único dentro del horno, tanto en volumen, crocancia y sabor.
“El desarrollo que el pan toma en el horno es muy llamativo, nos deja satisfechos en cuanto al porte, la crocancia y el sabor, tanto en hallullas como en marraquetas.”
Cada pieza que sale de su horno refleja la dedicación y la confianza que deposita en los ingredientes que utiliza.
Una palabra que lo dice todo
Cuando le pedimos definir a Molinos del Norte en una palabra, no duda: “Calidad.”
“Es una empresa que entrega un producto que siempre sigue una línea de calidad en cuanto a los trigos que trabaja, y eso nos da seguridad para la elaboración de pan que realizamos.”
Historias como la de Panadería MYA nos inspiran a seguir trabajando con el mismo compromiso de siempre: entregar harinas que sean parte del día a día de nuestros clientes, apoyando su crecimiento y manteniendo viva la tradición del buen pan.
Tuvimos el agrado de recibir al grupo de apoyo Creando mi futuro del Colegio CEDIN de Coquimbo y a nuestras vecinas de los barrios Vicuña y Riquelme. Fue una jornada pensada para compartir nuestro trabajo, acercar la industria a la comunidad y disfrutar juntos de los productos que elaboramos aquí en la planta de Coquimbo.